La entidad británica ha explicado que busca alcanzar una rentabilidad sobre el capital tangible (RoTE) superior al 15% en 2028, frente al nivel de 2025, y acercarse al 18% en 2030.
Además, prevé registrar un crecimiento anual compuesto de dos dígitos altos en el beneficio por acción entre 2025 y 2028, así como un incremento anual de los ingresos de entre el 5% y el 7% en ese mismo periodo.
El banco también espera reducir su ratio de costes sobre ingresos hasta aproximadamente el 57% en 2028, desde el 63% registrado en 2025.
Para ello, Standard Chartered aplicará una «planificación disciplinada de la plantilla», apoyada en una reducción de más del 15% de los puestos de funciones corporativas hasta 2030 y en un mayor uso de automatización, análisis avanzados e inteligencia artificial. La entidad pretende además elevar en torno a un 20% los ingresos por empleado hasta 2028.
Según el informe anual de 2025 del banco, Standard Chartered cuenta con unos 82.000 empleados, de los cuales alrededor de 52.000 trabajan en funciones de apoyo, por lo que el recorte anunciado podría afectar potencialmente a más de 7.800 puestos.
«Estamos invirtiendo en capacidades que reforzarán nuestras ventajas competitivas y promoverán un crecimiento sostenible y retornos de mayor calidad con el tiempo», ha señalado el consejero delegado del grupo, Bill Winters.
Standard Chartered ha destacado que alcanzó sus objetivos financieros a medio plazo de 2026 un año antes de lo previsto y que cuenta ahora con una organización «más enfocada, simplificada y eficiente».
Dentro de su estrategia, el banco seguirá potenciando sus negocios de banca corporativa y de inversión, así como la gestión de patrimonios en Asia, mercado en el que asegura haberse convertido en el tercer mayor gestor patrimonial y el de mayor crecimiento.
La entidad también ha reiterado su intención de mantener una política de dividendo progresivo, con un ‘payout’ igual o superior al 30%.
Source: Bolsamania.com


