Y es que el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años ha avanzado 4 puntos básicos, hasta el 5,3338%. Además, el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años ha subido 3 puntos básicos, hasta el 5,6702%, su nivel más alto desde julio de 2002.
El movimiento se produce en un contexto de creciente presión sobre la deuda pública estadounidense, mientras los inversores siguen evaluando la evolución de la inflación, las perspectivas de los tipos de interés y la situación fiscal de Estados Unidos.
La subida de la rentabilidad del Treasury implica, al mismo tiempo, una caída de su precio, ya que ambos se mueven en sentido inverso. El bono a 10 años es además una de las principales referencias para determinar el coste de financiación a largo plazo en Estados Unidos, por lo que su escalada tiene efectos que van más allá del mercado de deuda.
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Source: Bolsamania.com

