El cuarto trimestre suele ser el mejor período histórico para el bitcoin. Desde 2013, el período entre octubre y diciembre suele concentrar buena parte de las alzas del año, con repuntes que de media ascienden al 77%. Para analistas como los de XTB, hay ciertos catalizadores en juego, como los resultados del tercer trimestre y una potencial relajación del petróleo, que podrían apoyar un alza en los precios de los activos de riesgo como las criptomonedas.
Por otro lado, la macroeconomía parece estar apoyando un poco también a los activos digitales. Ayer se conoció el dato de inflación PCE de Estados Unidos del mes de agosto, que se mantuvo en el 3,4% en su tasa general y en el 3% en la subyacente, cifras por debajo de las previsiones de los analistas. Cabe recordar que este indicador es el favorito de la Reserva Federal (Fed) para orientar su política monetaria.
«Las presiones inflacionistas persisten, aunque se sitúan ligeramente por debajo de lo previsto, con una inflación mensual del PCE general del 0,3% y del PCE subyacente del 0,2%. En términos interanuales, el PCE general se sitúa en el 3,4%, todavía muy por encima del objetivo del 2% de la Fed. La economía vuelve a demostrar su resiliencia, con una revisión al alza del crecimiento del PIB del segundo trimestre hasta el 2,2% y una estimación en tiempo real del PIB del tercer trimestre especialmente sólida. Aunque los datos de inflación de hoy son algo mejores de lo esperado, la fortaleza de los datos de empleo y del PIB sugiere que esta lectura difícilmente alterará las expectativas de consenso de una nueva subida de tipos antes de que termine el año», explican Adam Hetts, director global de Multiactivos y gestor de carteras de Janus Henderson.
Por su parte, Bret Kenwell, estratega de mercados de eToro, destaca que el dato arrojado por el PCE «probablemente supondrá un alivio para Wall Street». «Los inversores esperan que se frene el reciente aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro y que se disipen las expectativas de una subida de tipos de la Reserva Federal el próximo mes», apunta. Pese a ello, este experto advierte que «la batalla contra la inflación dista mucho de haber terminado», pero las cifras de hoy «representan un paso en la dirección correcta». «Un descenso significativo de los precios del petróleo ayudaría a aliviar la presión inflacionista, pero la atención inmediata se centra en los rendimientos de los bonos del Tesoro, que han subido bruscamente durante el último mes, incluso mientras la renta variable se mantenía relativamente resistente. Es posible que este informe contribuya finalmente a frenar esa tendencia«, sentencia.
Sea como fuere, lo cierto es que el mercado ha tomado nota de ello y ya no está tan convencido de que la Fed suba los tipos en octubre. Según datos de la herramienta FedWatch de CME, las probabilidades de un alza de 25 puntos básicos para el cónclave del 28 de octubre han caído hasta el 37% desde el 68,6% que se registraba hace una semana. También se han reducido sensiblemente las probabilidades de que se realicen dos subidas en la ya mencionada reunión de octubre y en la de diciembre, última de este año.
«Los mercados de criptomonedas interpretaron esto como una señal de alivio, y el bitcoin volvió a superar los 85.000 dólares mientras los rendimientos de los bonos bajaban y los inversores se mostraban de nuevo más dispuestos a comprar activos de riesgo», señala Dan Khus, analista jefe de LVRG Research.
No obstante, las tensiones en los mercados de deuda siguen limitando el potencial de subidas de los activos de riesgo. La rentabilidad del Treasury estadounidense a 10 años ha vuelto a situarse por encima del 5% este jueves, máximos no vistos desde 2002. A su vez, el rendimiento del bono a 30 años se estabilizó en el 5,62%, después de alcanzar durante la sesión de Nueva York su nivel más alto desde 2002 también.
Por otro lado, la demanda que impulsó el último movimiento se está debilitando. CryptoQuant estima que la demanda en el mercado al contado se ha reducido en unos 170.000 BTC durante los últimos 30 días. Asimismo, la demanda de futuros se está enfriando todavía más rápido. «Sin nueva demanda, los repuntes tienen dificultades para prolongarse», apunta Julio Moreno, responsable de investigación de CryptoQuant, «Con la demanda al contado todavía en contracción y el crecimiento de los futuros estancándose, resulta más difícil sostener las subidas a corto plazo«.
Source: Bolsamania.com


