La firma estadounidense prevé que Iberdrola registre un crecimiento del beneficio por acción del 6% interanual, impulsado principalmente por el buen comportamiento de sus negocios regulados, cuyo resultado operativo crecería un 13%.
En concreto, Jefferies espera que el EBITDA ajustado alcance los 3.700 millones de euros, un 3% más que en el mismo periodo del año anterior. El crecimiento estará liderado por el negocio de Redes, especialmente en España, mientras que el área de Producción y Clientes registraría un descenso del EBITDA del 9%, hasta unos 1.600 millones de euros, debido a una base comparativa exigente.
«En España, esperamos una contribución significativa, apoyada por ajustes en los gastos operativos (opex) y por reliquidaciones positivas correspondientes a periodos anteriores», señalan estos analistas.
La firma también ha revisado al alza sus estimaciones de beneficio neto para el periodo 2026-2029, con un incremento medio de aproximadamente el 3%, tras incorporar el negocio de Caruna y actualizar sus previsiones. Para el conjunto de 2026, sitúa el beneficio neto en 6.900 millones de euros, en línea con el consenso del mercado.
«POTENCIAL ALCISTA LIMITADO»
Jefferies indica que los resultados de los nueve primeros meses del año podrían dar margen a Iberdrola para elevar sus objetivos de beneficio para 2026. La compañía mantiene actualmente una previsión de crecimiento del beneficio neto superior al 8%, hasta más de 6.700 millones de euros.
No obstante, la firma cree que una eventual mejora de las previsiones tendría un impacto limitado en la cotización, dado que tanto sus estimaciones como las del consenso ya contemplan un beneficio de unos 6.900 millones de euros.
En términos de valoración, Jefferies remarca que Iberdrola cotiza a unas 19 veces el beneficio estimado para 2027, lo que supone una prima cercana al 25% frente a sus comparables del sector de las eléctricas integradas.
Aunque prevé que el beneficio por acción crezca a una tasa anual compuesta de aproximadamente el 6% entre 2026 y 2030, subraya que las perspectivas de crecimiento y la calidad de su negocio regulado ya están reflejadas en el precio de la acción.
DEUTSCHE BANK, MÁS OPTIMISTA
Por su parte, Deutsche Bank mantiene una visión más optimista sobre la evolución de Iberdrola y comenta que la compañía está en disposición de mejorar sus previsiones para 2026 con motivo de la presentación de sus resultados de los nueve primeros meses del año, prevista para el 21 de octubre.
Así, mantiene su recomendación de ‘comprar’ sobre la cotizada española y fija un precio objetivo de 22 euros por acción, frente a los 21,68 euros del último cierre. La entidad espera que la energética eleve su objetivo de crecimiento del beneficio hasta aproximadamente el 10%, frente a la previsión actual de al menos un 8%, apoyada en una comparativa más favorable en el cuarto trimestre.
Respecto a las cuentas, Deutsche Bank prevé que el EBITDA de los nueve primeros meses caiga un 2% interanual, hasta los 11.800 millones de euros, mientras que el beneficio neto ajustado aumentaría un 6%, hasta los 5.030 millones. La deuda financiera neta, por su parte, crecería hasta los 55.000 millones de euros.
Source: Bolsamania.com

