No obstante, algunos analistas creen que estas caídas están siendo excesivas, por lo que recomiendan a los inversores no dejarse llevar por el pánico y aprovechar la corrección para tomar posiciones en algunas compañías del sector.
«En este momento, seguimos vigilando de cerca el mercado. Se han producido fuertes ventas en este momento de aversión al riesgo, y estamos observando que algunas acciones se corrigen más allá de su impacto previsto en los beneficios y de sus fundamentales; por lo tanto, el valor está empezando a emerger. Esto ofrece oportunidades para que inversores activos como nosotros compremos o aumentemos nuestra posición en empresas de calidad con fundamentos sólidos a valoraciones aún más atractivas», destaca Pruksa Iamthongthong, directora de renta variable de Asia-Pacífico en Aberdeen Investments.
No obstante, considera que «la volatilidad a corto plazo podría continuar, debido a que el mercado está evaluando los posibles retrasos en la construcción de centros de datos en EEUU y las limitaciones en torno a la capacidad de computación».
Con el tiempo, esperamos que el impacto sea manejable. La demanda estructural de IA y capacidad de cálculo sigue siendo sólida, aunque se retrasen algunas inversiones. La capacidad también puede desplazarse geográficamente. Las grandes empresas tecnológicas están construyendo infraestructuras fuera de EEUU, lo que podría beneficiar a las empresas asiáticas y a las cadenas de suministro capaces de poner en marcha nueva capacidad de cálculo», añade.
Además, pone el foco sobre China, que «también está desarrollando su propio ecosistema de IA que abarca chips, centros de datos, equipos eléctricos, software y aplicaciones, lo que ofrece a los inversores otra fuente de demanda de IA más allá de EEUU».
De manera similar, Clémence Rusek, estratega de Inversión Senior en Vontobel, explica que «el ciclo de la IA aún no ha tocado techo», puesto que «la demanda sigue siendo sólida y los últimos resultados empresariales confirman que la capacidad de cómputo escasea», mientras que «os inversores están sopesando el ritmo de crecimiento de la IA frente al coste de financiarlo y se están volviendo más selectivos, premiando a las compañías que pueden financiar sus inversiones con sus propios beneficios».
«Creemos que varios factores pueden respaldar a la renta variable a partir de aquí. El panorama de beneficios ha sido alentador en todas las regiones, y las rentabilidades de los bonos parecen estar estabilizándose desde sus máximos, lo que alivia parte de la presión sobre las valoraciones. El sentimiento y el posicionamiento se han vuelto menos tensionados, dejando a los mercados sobre una base algo más saludable», comenta.
Por otro lado, cree que «las preocupaciones por la deuda podrían atenuarse si los grandes proveedores de servicios en la nube financian una mayor parte de su gasto en IA con sus propios flujos de caja».
Sin embargo, advierte de que «los riesgos no han desaparecido», ya que «la inflación podría seguir siendo pegajosa, los precios de la energía y las tensiones geopolíticas podrían volver a repuntar y es probable que la volatilidad se mantenga elevada. Pero, en conjunto, vemos un ajuste saludable dentro de un ciclo de inversión en curso».
«También pone de relieve que la concentración conlleva riesgos, ya que las carteras con un peso elevado en un puñado de grandes compañías pueden estar menos diversificadas de lo que parece», concluye.
En Swisscanto también creen «que la reciente corrección es más una fase de depuración a corto plazo que un cambio de tendencia fundamental».
«Los fundamentales siguen siendo sólidos: los beneficios empresariales del S&P 500 aumentaron alrededor de un 50% interanual en el tercer trimestre, y el crecimiento de los beneficios se está extendiendo cada vez más a un mayor número de sectores y regiones. Asimismo, sigue esperándose un marcado aumento de los beneficios para 2027, mientras que el nivel general de endeudamiento de las empresas se mantiene moderado», valoran.
Source: Bolsamania.com

