Los malos resultados de los mercados el pasado año llevaron a muchos inversores, asustados por las pérdidas, a abandonar los fondos de renta fija mixta que les habían recomendado previamente los directores de las sucursales bancarias. Cuando fueron a pedir explicaciones, los bancos se lo pusieron fácil: para no perder más dinero debían cambiarlos por ‘timofondos’ garantizados. Así es como los obedientes clientes adquirieron, y siguen adquiriendo, un producto “seguro” en el que creen que no pierden dinero.
Pero ¿quién es el verdadero beneficiado? El partícipe desde luego que no. Un producto financiero que te devuelve el mismo dinero invertido – descontando el IPC- dentro de 7 años y que tiene una penalización de hasta el 5% si quieres recuperarlo antes de tiempo fuera de las ventanas de liquidez no es un buen negocio.
Mientras, los bancos se llevan el 1% anual y se olvidan durante ese periodo de cualquier tipo de gestión. Ni siquiera tienen que preocuparse de dar explicaciones a sus clientes.
Con MiFID II los bancos están obligados a informar a sus clientes del coste de sus fondos de inversión. Recomendamos a todos los partícipes en fondos garantizados que abran las cartas que los bancos están enviando a sus domicilios y analicen si realmente les merece la pena asumir esos costes por unos productos que no son rentables, y aprovechen las ventanas de liquidez para sacar su dinero de ahí. Si se asesoran fuera de las redes bancarias verán que hay un universo de inversión más beneficioso para sus intereses con otros productos que realmente aportan rentabilidad.
La falta de cultura financiera es la causa de que a día de hoy las redes comerciales bancarias sigan colocando ‘timofondos’ garantizados a sus clientes y se aprovechen de ellos. En ningún otro país del mundo sería esto posible, porque solo existen en España. Ya se sabe, en esto también somos diferentes.
Source: Bolsamania.com


