En verano de 2018 un grupo de niños de un club de fútbol quedaron atrapados en una cueva submarina debido a un crecimiento de las mareas. El mundo estuvo en vilo hasta que la historia salió bien; los buceadores lograron extraer a los chicos uno a uno a través de la estrechísima cavidad inundada. Mientras se planteaban diversos escenarios y soluciones, Elon Musk propuso a través de las redes sociales emplear un pequeño minisubmarino que diseñó para la ocasión.
El excéntrico multimillonario, fundador y consejero de Tesla y SpaceX, planteó esto, incide él, de forma altruista. Pero hubo quien no le creyó y criticó su propuesta: Vernon Unsworth, uno de los buceadores, declaró a la CNN que el minisubmarino era un «acto publicitario» sin ninguna posibilidad de funcionar. «Sofisticado y poco práctico».
Musk no se lo tomó bien. Tanto es así, que prometió hacer un vídeo operando el minisubmarino. «Lo siento pedófilo, te lo has buscado». Por supuesto, la polémica estuvo garantizada. Y ante la oleada de críticas que recibió el magnate, Musk se enrocó en su posición: «Apuesto un dólar a que es verdad».
MUSK, ANTE EL JUEZ
La vista previa será el 7 de octubre. El juez ha desechado que se trate de un «insulto hiperbólico» y lo dirimirá como acusación. «Musk no llamó a Unsworth pedófilo y lo dejó ahí, más bien hizo declaraciones que indicaban que creía que sus palabras eran ciertas». Según recoge la citación, Musk llegó a sugerir a un reportero que corroborara con fuentes en Tailandia si el buceador en cuestión era un pedófilo.
Source: Bolsamania.com


