La tecnológica sí reconoce haber solicitado ayudas estatales, igual que el resto de empresas, pero apunta que la cantidad recibida «supone menos del 0,3% de los ingresos totales». En concreto, en 2018, supusieron «una cantidad equivalente al 0,2% de los ingresos anuales», lo que supone 1.442 millones de yuanes (206 millones de dólares).
El diario estadounidense ha apuntado que estas exenciones fiscales van desde recursos a bajo precio, ayudas a la financiación y permitir a Huawei no pagar ciertos impuestos para aupar sus cuentas.
Huawei es uno de los grandes embajadores chinos en el mundo y Pekín lo sabe. El cálculo del Journal recoge desde que la compañía era una proveedora escasamente reconocida a ser el gigante de la industria tecnológica que es hoy en día, es decir, que se retrotrae a hace 25 años.
Las informaciones publicadas por el rotativo estadounidense no hacen más que justificar los temores expresados por Washington en los últimos meses. La Administración Trump llegó a incluir a Huawei en su particular lista negra de empresas. Actualmente, le ha concedido un permiso para seguir trabajando temporalmente con firmas de EEUU.
Source: Bolsamania.com




