La ‘todopoderosa’ Suecia ha generado serias dudas sobre su pase. Ni Tusse ni ‘Voices’ han conectado especialmente con el público, a diferencia de Chipre con ‘El diablo’ o la favorita Malta con ‘Je me casse’, dos canciones que tenían el hueco casi asegurado en el evento del sábado. Sin embargo, la candidatura de Bélgica, por la que pocos apostaban, ha dado la sorpresa y continúa con posibilidades de hacerse con el micrófono de cristal.
Una de las grandes decepciones de la noche ha ido a parar a miles y miles de kilómetros de Róterdam. Montaigne, la representante de Australia, no ha convencido a los expertos y a los espectadores con ‘Technicolour’. La artista no pudo viajar a Países Bajos debido a las fuertes restricciones de su país frente al coronavirus, por lo que se vio obligada a grabar su actuación en un estudio de televisión australiano en condiciones parecidas a las del escenario del Ahoy.
Se certifica así la primera eliminación de Australia desde que participa en Eurovisión. En 2015, la Unión Europea de Radiodifusión (EBU-UER) invitó al país para celebrar el 60º aniversario del gran espectáculo musical y televisivo. A partir de 2016, se convirtió en participante habitual, compitiendo en las semifinales y obteniendo buenos puestos en la final en la mayoría de las ocasiones.
También se han quedado a las puertas de la gran final de Eurovisión Macedonia del Norte, Eslovenia, Irlanda, Rumanía y Croacia.
Source: Bolsamania.com


