Según ha detallado, las ventas de alimentos cayeron debido a que un mayor levantamiento de las restricciones por la pandemia ha significado que los consumidores tenían más oportunidades de gastar fuera del comercio minorista, mientras que las fuertes lluvias afectaron a las ventas de combustible.
En concreto, las ventas de las tiendas de alimentos cayeron un 1,5% en julio, mientras que las tiendas no alimentarias, como las cadenas de moda, reportaron una caída del 4,4%.
“La fuerte caída de julio en las ventas minoristas puede atribuirse en gran parte al aumento de casos de Covid -19, que llevó a algunos hogares a mantenerse alejados de las tiendas y obligó a otros a aislarse por sí mismos”, afirman desde Pantheon Macroeconomics.
Source: Bolsamania.com

