El rebote impulsado por el apetito por el riesgo que hemos visto en los mercados ha ayudado a la recuperación de las criptomonedas, “pero todavía parecen vulnerables después de la caída del fin de semana y cualquier cambio repentino en ánimo de los inversores podría desencadenar otra caída”, comenta Craig Erlam, analista de Oanda.
La mayor criptomoneda del mundo está atrapada en una tendencia bajista a corto plazo, definida por los máximos decrecientes de cotización del último mes. “Si se mantiene por encima de los 50.000 dólares, la próxima prueba se sitúa en torno a los 53.500 dólares, y un movimiento por encima lo dejaría en una posición mucho más fuerte y quizás señalaría el final de la corrección”, apunta Erlam. Los analistas se muestran optimistas, sin embargo, ya que los indicadores técnicos parecen sobrevendidos y las ‘altcoins’ comienzan a mostrar signos de tener ganas de rebotar, con el ethereum, que perdió alrededor del 10% durante la reciente corrección del mercado, liderando las ganancias. La capitalización total sigue alrededor de 2,36 billones de dólares.
Los miedos que han lastrado el resto de mercados financieros en las últimas semanas han incidido en el apetito por las criptodivisas. A saber: la desaceleración de la economía estadounidense o los temores a la nueva variante del coronavirus, Ómicron. De hecho, los expertos llaman la atención sobre el hecho de que el activo digital se ha comportado más bien como un valor de riesgo que como un refugio, lo que ha causado que caiga en consonancia con el resto del mercado.
Source: Bolsamania.com


