La Casa Blanca está abierta a imponer sanciones a los flujos de petróleo y gas de Rusia, aunque reconoce que ir ahora a por sus exportaciones podría ayudar a Moscú, según señaló este miércoles. Esto, mientras los precios escalan a máximos de 11 años.
Tras la invasión rusa de Ucrania, la Casa Blanca impuso sanciones a las exportaciones de tecnologías a las refinerías rusas y al gasoducto Nord Stream 2, que nunca se ha puesto en marcha. Hasta ahora, no se ha dirigido a las exportaciones de petróleo y gas de Rusia, mientras la administración de Biden sopesa las repercusiones en los mercados mundiales del petróleo y en los precios de la energía en Estados Unidos.
«No tenemos un interés estratégico en reducir el suministro mundial de energía… que podría aumentar los precios de la gasolina para los estadounidenses», dijo la portavoz Karine Jean-Pierre en una sesión informativa en la Casa Blanca.
La administración advirtió que podría bloquear el petróleo ruso si Moscú intensifica la agresión contra Ucrania. La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, declaró el miércoles a la cadena de televisión MSNBC que «está sobre la mesa, pero tenemos que sopesar todas las consecuencias».
Todo esto después de que los grandes productores de petróleo, OPEP+, decidieran este miércoles mantener un aumento de la producción de 400.000 barriles diarios en marzo a pesar de la subida de los precios, ignorando la crisis de Ucrania durante sus conversaciones y desoyendo las peticiones de los consumidores de más crudo.
Source: Bolsamania.com



