«Destaca el negativo flujo de caja operativo registrado (-476 millones de euros), afectado de manera temporal por la evolución del precio de las materias primas y principalmente por el deterioro del capital circulante.
Este efecto, junto con unas mayores inversiones y el pago del dividendo, elevan la deuda neta por encima de nuestras previsiones, un 17% frente a 2021, lo que eleva el apalancamiento hasta 2,5 veces la deuda netat/EBITDA», señalan estos expertos.
«Aunque se registra un descenso del EBITDA del 10%, alineado con nuestras previsiones, ligeramente peor que el consenso, si excluimos los efectos extraordinarios (186 millones por las regularizaciones del CO2) se aprecia una mejora cercana al 10% gracias a la mejora en el negocio de generación convencional, favorecido por los elevados precios», añaden.
«El resto de negocios a la baja, renovables -7% por menor producción en el trimestre, clientes registra importantes pérdidas por los mayores precios pese al fuerte trasvase de clientes regulados a liberalizados, extrapeninsular también registra pérdidas afectado por la subida del precio de los combustibles, y redes desciende cerca de un 9% por reliquidaciones de años anteriores (sin este efecto estaría estable)», explican.
«Con un resultado financiero ligeramente inferior a nuestras previsiones y unos menores minoritarios, el beneficio neto desciende un 31% y se sitúa por debajo de las expectativas (sin extraordinarios del primer trimestre habría crecido un 14%)», valoran.
«No descartamos que el deterioro del circulante pueda ser recogido negativamente por la cotización, aunque la compañía ha reiterado sus objetivos de cara a 2022, con el 90% del objetivo de renovables ya ejecutado. Reiteramos la visión positiva en el valor», concluyen.
Source: Bolsamania.com

