El optimismo se ha instalado en el mercado desde que la Reserva Federal (Fed) actualizase su diagrama de puntos y diera a conocer que prevé tres bajadas de tasas el próximo año.
Sin embargo, varios miembros del banco central han tratado de enfriar el ánimo de los inversores, como el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, quien ha asegurado que los recortes no son un tema de discusión «en este momento» y que cree «prematuro» pensar en marzo como el mes en el que dé comienzo el ciclo de bajadas.
A él se han sumado el presidente de la Reserva Federal de Atlanta, Raphael Bostic, quien espera que los recortes de tipos comiencen en el tercer trimestre de 2024 si la inflación cae según lo esperado; y Austan Goolsbee, presidente de la Reserva Federal de Chicago, quien ha afirmado que es demasiado pronto para declarar la victoria en la lucha contra la inflación y que las decisiones sobre bajadas de tasas se basarán en los datos económicos entrantes.
«Las declaraciones sobre recortes de tipos de la Reserva Federal (Fed) se vuelven caóticas y, francamente, difíciles de seguir», explica Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank.
El mercado coincide con la expectativa de un recorte de alrededor de 150 puntos básicos a lo largo del próximo año, frente a la bajada de 75 puntos básicos previsto por la Reserva Federal, «lo que ya es ambicioso dada la resistencia del crecimiento económico de Estados Unidos», matiza la experta.
«Por lo tanto, o a la economía estadounidense le irá bien y la Reserva Federal no comenzará a recortar las tasas en marzo. O veremos una fuerte desaceleración en el crecimiento de Estados Unidos y un posible deterioro de las perspectivas de crecimiento obligará a la Reserva Federal a comenzar a recortar las tasas en el primer trimestre y a recortarlas a fondo. Pero un escenario en el que la Reserva Federal comience a recortar las tasas en marzo mientras la economía se mantiene resistente y la inflación es baja tiene poco sentido, ya que el gasto fiscal seguirá siendo sólido hasta las elecciones presidenciales del próximo año y mantendrá vivo el riesgo de un cambio de sentido en la inflación», añade Ozkardeskaya.
REFERENCIAS DESTACADAS
Durante los próximos días, los operadores serán ante sí varios datos relevantes que serán clave para la evolución del mercado en el tramo final del año.
«La consolidación es el desenlace más lógico esta semana… e inercialmente para la siguiente también, porque ya será Navidad, la actividad decaerá y se dará el año por cerrado», afirman desde Bankinter.
Entre las referencias más destacadas se encuentran la tercera lectura del PIB estadounidense del tercer trimestre (jueves), especialmente tras la anterior revisión al alza hasta el 5,2%, y el deflactor de consumo PCE de noviembre (viernes), la medida de inflación preferida de la Fed.
Asimismo, se dará a conocer la confianza del consumidor (miércoles), que previsiblemente mostrará una evolución al alza ante la estabilización de los precios y la resiliencia mostrada por el mercado laboral, y las peticiones semanales de desempleo (jueves).
EMPRESAS Y OTROS MERCADOS
En el plano empresarial, la semana también contará con citas importantes como la publicación de los resultados de FedEx (martes) o los de Nike (jueves).
En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 0,10% ($71,50) y el Brent avanza un 0,16% ($76,67). Por su parte, el euro se aprecia un 0,25% ($1,0921), y la onza de oro gana un 0,13% ($2.038).
Además, la rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 3,896% y el bitcoin pierde un 2,35% ($41.094).
Source: Bolsamania.com



