Estos son sus diez puntos clave para optimizar las estrategias de inversión en este entorno cambiante:
1. Desplegar capital: menos efectivo, más diversificación
Con la desinflación en curso y los bancos centrales reduciendo tipos, se prevé un contexto favorable para asumir más riesgo en las carteras. Países como Suiza y la eurozona ofrecen oportunidades para reubicar el capital, asegurando una adecuada diversificación.
2. Bonos corporativos: preferencia por grado de inversión y high yield
En renta fija, los bonos corporativos siguen siendo atractivos frente a la deuda pública, tanto en mercados desarrollados como emergentes. En Europa, destacan emisores de Alemania, Francia, España, Italia y Reino Unido. En emergentes, ser selectivos será clave, especialmente en Asia y América Latina.
3. Deuda pública selectiva: mejor en Alemania y Reino Unido
El aumento de los déficits y la deuda pública puede generar volatilidad en los bonos soberanos, especialmente en EEUU. Sin embargo, los bunds alemanes y los gilts británicos ofrecen mejores perspectivas debido a políticas fiscales más sólidas y un posible margen para recortes de tipos de interés.
4. Renta variable: prefieren EEUU y Japón
La renta variable se verá beneficiada por un entorno de crecimiento sostenido y tipos a la baja. Lombard Odier prefiere EEUU y Japón en mercados desarrollados, y Corea del Sur y Taiwán en emergentes. Los sectores cíclicos, liderados por materiales e industriales, tendrán un desempeño destacado.
5. Inversiones en infraestructuras: catalizadores del crecimiento
Tanto en mercados desarrollados como emergentes, el gasto en infraestructuras será un motor clave. Las elecciones en EEUU y Alemania podrían ser puntos de inflexión, mientras que en los BRICS la cooperación ampliada seguirá impulsando inversiones a gran escala.
6. Inversiones alternativas: un papel ampliado en las carteras
Los activos inmobiliarios, hedge funds y capital privado ofrecen oportunidades de diversificación en un entorno de tipos bajos. En Suiza y la eurozona, el sector inmobiliario destaca como una alternativa a la renta fija, mientras que los hedge funds y el capital privado amplían el universo de inversión con estrategias innovadoras y diversificadas.
7. Oro: un refugio sólido en tiempos de incertidumbre
Con un coste de oportunidad menor debido a los bajos tipos, el oro mantiene su atractivo, respaldado por compras estructurales de bancos centrales y su demanda como activo refugio. Aunque el fortalecimiento del dólar podría limitar su avance, se esperan subidas de precios en otras divisas.
8. Divisas: fortaleza del dólar como protagonista
El dólar estadounidense será un claro beneficiario de las políticas económicas y comerciales de EEUU, consolidando su posición frente a otras divisas como el euro, la libra esterlina y el yuan chino. La estabilidad del dólar refuerza su rol como ancla en las carteras globales.
9. Estrategias cíclicas en renta variable: materiales e industriales lideran
Un mundo multipolar con necesidades crecientes de inversión favorece a sectores cíclicos, especialmente materiales e infraestructuras, que aprovecharán los vientos de cola macroeconómicos.
10. Gestión activa: la clave del éxito en un entorno divergente
Dado que las economías avanzan a ritmos distintos, la gestión activa será esencial para identificar oportunidades y mitigar riesgos. Sectores, regiones y activos alternativos ofrecen nichos atractivos en un panorama global en transformación.
Source: Bolsamania.com


