Es la visión de Karsten Junius, economista jefe en J. Safra Sarasin Sustainable AM, que coincide con lo que anticipan las encuestas.
«Sin embargo», añade este experto, «todavía es posible que se produzcan sorpresas, ya que el espectro de partidos políticos está muy fragmentado y las posibles mayorías dependerán de que los partidos más pequeños consigan al menos el 5% de los votos, el obstáculo para entrar en el Parlamento».
Por otra parte, indica que «está prácticamente descontado que un nuevo gobierno centrista no incluirá al partido de ultraderecha AfD (Alternativa para Alemania)«, para el que las encuestas anticipan un fuerte crecimiento que puede convertirle en segunda fuerza del Parlamento, con el 22% de los votos, frente al 30% que conseguirá la CDU.
«Sin embargo», opina Karsten Junius, «una cuestión crucial es si los partidos populistas de derecha e izquierda serán capaces de concentrar juntos votos suficientes como para bloquear cualquier cambio en la Constitución, para el que se requiere una mayoría de 2/3. De esto depende, por ejemplo, la reforma del freno de la deuda. Además de SPD y Verdes, la CDU también ha indicado que estaría dispuesta a avanzar en esta proposición».
Pese a que Merz intentó hace unas semanas impulsar nuevas leyes para restringir la inmigración ilegal apoyándose en los votos de AfD, durante el último debate televisado «subrayó que eso distaba mucho de cooperar o coordinarse con ellos, algo que todos los partidos centristas han descartado».
Para Junius, «a pesar de este episodio, está claro que Alemania sigue estando en una situación diferente a la de otros países, como Bélgica u Holanda, donde los partidos de extrema derecha llegaron al gobierno».
Y esto también pese al discurso pronunciado hace unos días por el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, que pidió acabar con el veto que los partidos alemanes hacen al AfD. No obstante, tras su discurso, tanto Scholz como Vance descartaron levantar el cortafuegos a este partido, debido al blanqueamiento del régimen nazi que hacen sus líderes.
En este sentido, Junius afirma que «existen otras opciones políticas suficientes para formar gobierno«. Aunque añade que «está claro que un nuevo ejecutivo tendrá que abordar varios temas cruciales para evitar un mayor auge de los partidos populistas». Porque «desde las últimas elecciones, el apoyo a la AfD prácticamente se ha duplicado«.
INMIGRACIÓN Y FRENO DE DEUDA
Entre los principales retos que deberá afrontar el nuevo Gobierno, este experto destaca que «cómo controlar la inmigración es sólo uno de los debates de mayor relevancia en estas elecciones».
Otro es «la gestión del cambio demográfico, que está ejerciendo una presión a la baja sobre el potencial de crecimiento de Alemania, afectando así a su capacidad para sostener su modelo social, abordar el deterioro de sus infraestructuras públicas y financiar la transición ecológica».
«Lo mismo ocurre con el apoyo a Ucrania, al tiempo que se incrementa el presupuesto de defensa del propio país, aunque exista un amplio consenso en Alemania para hacer ambas cosas», añade Junius
Sobre la reforma del freno de la deuda, considera que «proporcionaría más margen de maniobra fiscal. De hecho, esta fue la cuestión que acabó provocando el colapso del último gobierno. Mientras que los socialdemócratas (SPD) del canciller Olaf Scholz y los Verdes, con el vicecanciller Robert Habeck, apoyaban una reforma, los liberales (FDP), el partido del ministro de Finanzas, no lo hacían».
En este sentido, Junius precisa que «Friedrich Merz indicó recientemente la posibilidad de reformar el freno de la deuda. Esto por sí solo debería ser motivo suficiente para ser más optimistas en cuanto a que la política fiscal en Alemania podría relajarse y abordar, al menos en parte, sus problemas por el lado de la demanda».
Según este experto, «una coalición entre la CDU con el SPD, o entre CDU, SPD y Verdes son las dos opciones más probables y con las mismas posibilidades. En ambos casos, Friedrich Merz sería, con toda probabilidad, el próximo canciller alemán«.
Source: Bolsamania.com

