El pasado mes de agosto, el país produjo unos 9,85 millones de barriles al día, según los datos públicos de la Administración Trump que recoge la CNBC. Así, un recorte de 5,7 millones de barriles diarios implica que Arabia Saudí debe reducir su producción a la mitad.
El ataque también obligará al país a reducir su producción de gas etano y gas natural licuado a la mitad, según confirmó el ministro de Energía saudí Abdulaziz Bin Salman. «Se está trabajando para restablecer la producción y habrá progresos en las próximas 48 horas», dijo el sábado el consejero delegado de Saudi Aramco, Amin Nasser.
A pesar de que los rebeldes yemeníes reivindicaron la autoría del ataque, al tiempo que prometieron mayores agresiones a Arabia Saudí, Estados Unidos ha afirmado que es Irán el que está detrás del mismo. Su secretario de Estado Mike Pompeo ha dicho en Twitter que «Irán ha lanzado ahora un ataque sin precedentes en el mayor suministrador de energía del mundo» y que «no hay pruebas de que los ataques lleguen de Yemen».
Source: Bolsamania.com

