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Santander: el veto al dividendo "no puede ser café para todos"

“La recomendación del BCE es que no se paguen dividendos en efectivo con cargo a 2019”, ha recordado en la última presentación de resultados semestrales el vicepresidente y consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez. Aunque el banco acabe el 2020 con pérdidas, como así tiene asimilado la entidad, “pensamos que podemos distribuir dividendo” porque “el ‘payout’ lo teníamos previsto sobre el beneficio subyacente y así seguirá”.

Además, el consejero delegado de Santander ha puesto de manifiesto la gran relevancia que tienen los dividendos para retener a los accionistas y sostener el valor bursátil del banco. “Espero que los reguladores no extiendan el veto al dividendo” porque hay un “perjuicio mayor”. Según ha explicado, los inversores hacen su inversiones basándose en los riesgos que esperan y, “cuando una entidad genera resultados pero no puede pagar dividendos, por muy buenas que sean sus intenciones para con la economía, la consecuencia es que, en relación con otros sectores que sí los pagan, nuestro coste de capital sube y nuestras cotizaciones bajan”. Por tanto, Álvarez espera que en 2021 el BCE haga una “discriminación real” entre entidades, dado que la decisión de prorrogar el veto “no puede ser café para todos”.

Tras las malas cifras publicadas, con unas pérdidas históricas -las primeras- de casi 10.800 millones de euros por el impacto contable del Covid-19, el banco de origen cántabro avanza que a final de año “habrá pérdidas a nivel contable, pero beneficios a nivel recurrente”. En junio, sin este efecto contable, Santander hubiera ganado más de 1.900 millones, un 53% menos que en el primer semestre del año pasado.

“Espero que el banco siga generando resultados positivos en el corriente ordinario”, esto es, “beneficios a los ritmos actuales o, incluso, superiores si la economía se va abriendo”. Santander no contempla un escenario de vuelta a los confinamientos, más bien un “escenario no normal pero de mayor apertura de las economías respecto a la actualidad”.

El grupo bancario ya ha provisionado este año 7.000 millones para insolvencias en gran parte por el coronavirus, un 78% más que hace un año, “pero no porque haya aumentado la morosidad, sino porque los modelos estadísticos de comportamiento dicen que tendremos mayores pérdidas crediticias y, por ende, subirá la tasa de mora”.


Source: Bolsamania.com

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