Eso subraya el desafío que enfrenta la economía británica mientras se recupera de su recesión más aguda y profunda en tres siglos. El resultado deja el producto interno bruto casi un 10% por debajo de su nivel a finales de 2019, entre los peores de las principales economías mundiales.
El sombrío panorama obligó a los responsables políticos del Reino Unido a actuar una vez más la semana pasada. El Banco de Inglaterra aumentó su plan de compra de bonos en 150.000 millones de libras (198.000 millones de dólares), y el Tesoro amplió su programa de permiso hasta marzo.
La preocupación de los economistas radica ahora en que 3l crecimiento puede verse aún más obstaculizado por la continua incertidumbre que rodea a la relación del Reino Unido con la Unión Europea (UE) una vez que ésta se retire del bloque comunitario a principios de 2021. El 15 de noviembre cumple el nuevo plazo dado por los negociadores para acordar un tratado comercial.
Source: Bolsamania.com


