BBVA, por su parte, ha explicado que «las conversaciones en relación con una potencial operación de fusión con el Banco de Sabadell han concluido sin que se haya llegado a un acuerdo«. El banco vasco ya había condicionado la operación a que generase valor para sus accionistas, mientras los directivos de Sabadell han intentado maximizar su valor, al ser la entidad absorbida.
Hace unos días, Onur Genç, CEO de BBVA, aprovechó su participación en un foro financiero para ‘enfriar’ el optimismo del mercado (y el subidón de las acciones de Sabadell) sobre la operación corporativa con la entidad presidida por Josep Oliu.
«La operación de Sabadell competirá con otras opciones. No iremos para adelante si esta no aporta una clara creación de valor. No nos sentimos forzados a nada. Hay muchas oportunidades ahí fuera y tenemos la obligación de analizarlas«, señaló.
En la práctica, BBVA se ha negado a ofrecer una prima más elevada sobre la cotización actual de Sabadell, que se había disparado más del 30% desde que ambos bancos confirmaron las negociaciones. Las acciones del banco cotizan en 0,40 euros, frente a los 0,27 euros de principios de mes.
Genç añadió que BBVA acaba de «empezar el proceso» y «está analizando los números», por lo que «esto no implica nada más que eso por el momento. Tenemos que mirar la oportunidad de Sabadell en el contexto de muchas otras cosas que podemos hacer con la flexibilidad que nos otorga la venta de la filial en EE.UU».
Bolsamanía, que ya anticipó la operación de BBVA y Sabadell a principios de septiembre, publicó posteriormente que el banco vasco podía ofrecer una prima del 20% al 30% para comprar su rival, pero que esa prima ya había sido descontada por el mercado.
Y aunque aún tenía margen para elevar ese porcentaje, las palabras de Genç sin duda pretendían evitar que el mercado anticipe un precio demasiado elevado. «Las negociaciones con Sabadell no serán fáciles, ya que Josep Oliu y su equipo intentarán maximizar el precio, por lo que todavía hay ‘mucha tela que cortar’ en este proceso», señalaba Bolsamanía hace unos días. Algo que finalmente ha terminado por romper la negociación.
A nadie se le escapa que BBVA ha reforzado su posición financiera tras vender su negocio en EEUU por casi 10.000 millones de euros a unos múltiplos de otra época, pero el banco presidido por Carlos Torres Vila hubiera preferido confirmar las negociaciones de fusión un poco más adelante, una vez se hubiera acordado un precio definitivo.
De hecho, antes de confirmar los contactos, el propio Torres comentó que «tenemos un menú de opciones ante nosotros. Hay oportunidades valiosas en el mercado donde ya tenemos franquicias, así que la idea es hacer una recompra muy atractiva que reinvertiremos en el negocio y una inversión en crecimiento inorgánico, siempre y cuando nos aporte una tasa de retorno razonable».
«Sobre las oportunidades y la consolidación del mercado español, no vamos a dar datos concretos. Desde luego no hoy. Y ya veremos lo que pasa en el futuro«, añadió.
Sin embargo, la presión de los medios y el subidón de Sabadell, que se disparó esa jornada casi un 25%, obligó a confirmar las conversaciones tras el cierre del mercado. De ahí que las palabras de Onur Genç intentasen enfriar el optimismo, una táctica utilizada en este tipo de negociaciones. «No tenemos ninguna prisa«, ha concluido el consejero delegado, en un claro mensaje al mercado … y a Sabadell. Al final, la baraja se ha roto y no habrá fusión.
Source: Bolsamania.com

