«¿Hay que celebrar la Nochevieja? La celebraremos en casa. Si decidimos que hay toque de queda, pues uno vuelve a casa independientemente de lo que haya. Hay que hacerlo», así de contundente se mostraba el ministro italiano, que alegaba que estas medidas están encaminadas a frenar un posible tercera ola. El país se encuentra actualmente luchando por aplanar la curva de la segunda ola de la pandemia, por lo que el ministro destacaba que «Creo que nadie quiere una tercera ola, y para evitarla hay que seguir con rigor y distanciamiento social. Es difícil que de un relajamiento de las normas».
El país también sufrirá medidas en la movilidad, el ministro de sanidad italiano, Pierpaolo Sileri, adelantó que en el decreto «los movimientos entre regiones serán limitados» incluso entre las regiones consideradas en zona amarilla, es decir de riesgo moderado de contagio. Ya que «a finales de diciembre es probable que la mayoría de las regiones se encuentren en la zona amarilla y en ese momento los almuerzos navideños con positivos en la mesa bastarían para volver a vivir una masacre» alegaba. Además informaba que las reuniones serán de un numero máximo de 6 personas pero manteniendo la cautela ya que no es un «número mágico», incide en la necesidad de que «no haya 6 invitados diferentes en cada comida».
«En este momento debemos seguir dando oxígeno a los hospitales. Todavía hay demasiadas UCI y demasiadas salas completas. Por ahora, dejaría todo congelado, y en enero empezaría a plantearme flexibilizar las medidas para ellos, pero también para teatros y cines» la restauración italiana seguirá cerrada durante la navidad asegura el ministro italiano.
Source: Bolsamania.com

