Por lo que cuanto más frío hace, mayor demanda de electricidad para el uso de la calefacción y por tanto más necesidad de cubrir esa demanda como sea. En España, se cubren los picos de demanda eléctrica a con el uso de gas natural para generar la electricidad. Las centrales de este tipo pueden arrancarse si se necesitan, como ahora, algo que sale caro, y además coincidiendo con que la propia materia prima está más cara por motivos de demanda mundial.
Además hay que señalar que el mercado eléctrico en España funciona igual que otros 23 países europeos y numerosos países a nivel mundial.
¿QUÉ OCURRE CUANDO HAY UN TEMPORAL COMO EL DE FILOMENA?
En primer lugar, hace frío, así que demandamos más calefacción, sea eléctrica o a gas natural, por lo que el precio del gas está alto, tanto para consumo como para producción de electricidad, aunque las energías renovables, hacen que el precio baje, pero como apenas se está vertiendo al mix, por lo que estamos tirando de energía cara.
¿PERO CÓMO SE TRADUCIRÁ EN NUESTRA FACTURA?
El precio medio en lo llevamos de mes por hogar medio serán de unos 72,30€, lo que supone un 20% más que el mismo mes en el 2020. Aunque, el importe depende de diversos factores como la potencia contratada, el consumo que tenga el hogar, los días que dure la borrasca, etc. De mantenerse el precio todo el mes de enero, algo que no es muy factible que ocurra, la factura se dispararía hasta los 83€.
Las horas más caras suelen ser las previas a la cena, hoy lunes día 11 enero, de 20h – 21h, será de 0.19955 €/kWh.
¿AFECTA A TODO EL MUNDO?
La subida que estamos viendo no afectará en principio a todo el mundo, 11 millones de consumidores que tienen contratada la luz en España a precio regulado (PVPC), que es la tarifa de quienes, por ejemplo, cuentan con bono social, por lo que no se verían afectados por esta subida.
¿CÓMO PODEMOS AHORRAR SIN PASAR FRÍO?
Se recomienda evitar consumir luz en horas puntas, en 2020, el tramo más caro fueron las horas previas a la cena y concretamente de 20.00h a 21.00h. Además revisar el aislamiento de puertas y ventanas para evitar las fugas de calor o usar cortinas para conseguir con más capas, más aislamiento.
También, si es posible, optar por otras energías más baratas para la calefacción, como por ejemplo, estufas de gas natural, de butano o pellet. Sumarse a iniciativas de ahorro como las compras colectivas, que permiten acceder a tarifas con precios más ajustados a través de la unión de usuarios que se juntan para negociar por volumen con las compañías. Sin olvidar comparar precios y comprobar que la potencia contratada para, así solo pagar por lo que se necesite.
Source: Bolsamania.com

