Después de una fuerte caída en las ganancias derivada de las restricciones para frenar los contagios, Heineken tiene previsto rescindir el contrato de 8.000 trabajadores con el objetivo de recuperar los márgenes operativos registrados antes de la crisis provocada por el Covid-19. De esta forma, los despidos corresponderían al 9% de su plantilla y supondrían una reducción en los gastos de personal de unos 350 millones de euros.
El cierre de bares, restaurantes y discotecas ha provocado también una fuerte caída en la demanda y consumo de cerveza, y la compañía ha cifrado una caída del volumen de venta de esta bebida del 8,1% en 2020. Los ingresos se desplomaron también, en un 11,9% interanual, hasta los 19.700 millones de euros, y en la misma línea el beneficio operativo se ha visto afectado, con una reducción de 2.420 millones de euros.
Tras las malas cifras registradas en 2020, la segunda cervecera más grande del mundo ha estimado que, con su plan ‘EverGreen’, impulsado por el director ejecutivo, Dolf van den Brink, la compañía se ahorraría más de 2.000 millones de euros entre 2020 y 2023. El proyecto plantea recuperar el nivel de ganancias a través del rediseño de su organización, simplificando y reduciendo la cantidad de sus productos e identificando los posibles gastos superfluos.
Según la multinacional, con estos nuevos movimientos pretenden tener un mayor incremento de sus ingresos e impulsar sus marcas premium. Además, Heineken busca convertirse en la cervecera mejor conectada digitalmente para atender las necesidades de los consumidores a través de internet.
No obstante, las expectativas de la compañía de cara a 2021 no resultan muy halagüeñas, y valoran que el nivel de ingresos y ventas de este año no superarán las cifras registradas en 2019.
Source: Bolsamania.com


