“A partir de junio, el efecto base debería hacer bajar la inflación en lugar de empujarla al alza. En cuanto al resto, gran parte puede atribuirse a otros factores de recuperación que se resolverán en los próximos meses, como los cuellos de botella en el suministro y la recuperación de la demanda, que se ve acelerada por la acumulación de ahorros involuntarios durante la pandemia” explica el CIO del banco privado.
“Es importante subrayar que no creemos que la que la inflación haya muerto. De hecho, estamos entrando lentamente en una era de capitalismo y redistribución patrocinada por el Estado, que acabará por reactivar el crecimiento y la inflación de forma sostenible. Sin embargo, esto requiere un cambio importante en la forma de aplicar la política fiscal. Es probable que esto ocurra en la segunda mitad de la década y no antes”, valora Bonzon.
Source: Bolsamania.com

