Según ha adelantado The Wall Street Journal, las empresas tecnológicas están presionando para no sacar adelante la normativa que prohibiría el ‘doxing’, que consiste en colgar información personal de los usuarios para que sean acosados. En la carta enviada por las compañías tecnológicas, muestran su temor a que su personal esté en riesgo de ser investigado o que acaben en procesos penales relacionados con lo que publican las personas.
«La única forma de evitar estas sanciones para las empresas tecnológicas sería abstenerse de invertir y ofrecer los servicios en Hong Kong«, decía la carta del 25 de junio de la Coalición de Internet de Asia, con sede en Singapur.
La Oficina de Asuntos Constitucionales y Continentales de Hong Kong propuso en mayo modificaciones en la ley de protección de datos que, a su juicio, eran necesarias para combatir el ‘doxing’, una práctica que fue frecuente durante las protestas de 2019 en la ciudad. Las propuestas contemplan castigos de hasta un millón de dólares de Hong Kong, el equivalente a unos 128.800 dólares, y hasta cinco años de prisión.
Las tensiones entre empresarios y autoridades locales ha aumentado a medida que Pekín ha ejercido un mayor control sobre la ciudad y ha reprimido la disidencia política. Las compañías tecnológicas declararon el año pasado que suspendían la tramitación de solicitudes de las fuerzas del orden de Hong Kong tras la imposición por parte de China de una Ley de Seguridad Nacional en la ciudad.
Jeff Paine, director general de la Coalición de Internet de Asia, ha indicado en la carta dirigida al Comisario de Privacidad de Datos Personales de Hong Kong que en su grupo rechazan el ‘doxing’, pero que la vaga redacción de las enmiendas propuestas podría significar que las empresas y su personal con sede en la ciudad podrían ser objeto de investigaciones penales y de enjuiciamiento por delitos relacionados con el acoso realizados por usuarios.
Una portavoz del Comisionado de Privacidad de Datos Personales ha reconocido que la oficina había recibido la misiva y ha dicho que se necesitaban nuevas normas para abordar estas prácticas, que «ha puesto a prueba los límites de la moral y la ley».
«Las enmiendas no tendrán ninguna relación con la libertad de expresión», que está consagrada en la ley, y el alcance de las ofensas se establecerá claramente en las enmiendas, ha afirmado. El Gobierno «rechaza enérgicamente cualquier sugerencia de que las enmiendas puedan afectar de algún modo a la inversión extranjera en Hong Kong», ha añadido.
Los representantes de las empresas tecnológicas, como Facebook, Twitter o Google, no se han manifestado al respecto más allá de reconocer que la Coalición había enviado la carta.
Source: Bolsamania.com


