“Con una liquidez entre nula e inexistente esta mañana, está claro que cuando el oro atravesó los 1.750 dólares la onza, se desencadenó un bucle de retroalimentación negativa en cascada de ventas con stop-loss en un mercado sin ofertas”, comenta el experto. Además, apunta como motivo de esta debacle en el metal precioso a que el “éxito” de la creación de empleo de EEUU de julio, con 943.000 nuevos puestos de trabajo (con una revisión de 119.000 en junio), desata los consiguientes miedos de que la reducción de estímulos de la Reserva Federal de EEUU (Fed) llegue antes de Navidad.
Source: Bolsamania.com



