Muchos de los parámetros que ha presentado la compañía han mejorado respecto a lo esperado y los datos del año anterior. Las ventas netas, por ejemplo, han supuesto 11.910 millones de dólares, frente a los 11.580 millones estimados y los 11.850 millones conseguidos en el mismo periodo del año anterior. Mientras, las ventas en las mismas tiendas en el trimestre han aumentado un 2%. La propia empresa calculaba que podrían bajar hasta un 3% en el peor de los escenarios.
En cuanto a los beneficios netos, han ascendido hasta los 499 millones de dólares, lo que supone un incremento de casi el 28% respecto al tercer trimestre de 2020, cuando alcanzó los 391 millones de dólares.
Estos buenos resultados han llevado a Best Buy a actualizar sus previsiones sobre el ejercicio completo, en el que prevé unos ingresos de entre 51.800 millones y 52.300 millones de dólares, ligeramente superior a la horquilla de 51.000-52.000 millones del último cálculo.
Para el cuarto trimestre del año, la compañía espera obtener unos ingresos de entre 16.400 millones y 16.900 millones de dólares, con una variación en las ventas en las mismas tiendas de entre el +1% y el -2%.
Pese a ello, el mercado no está comprando las cuentas de la minorista. La razón es que el repunte que vivió al inicio de la pandemia y que se está extendiendo hasta ahora puede volverse en su contra, puesto que la mayor parte de ventas tuvo que ver con la actualización de equipos domésticos para teletrabajar o pasar más tiempo libre en el hogar.
Este temor de los inversores se está trasladando en unas caídas superiores al 10%.
Source: Bolsamania.com


