Los inversores han reducido su exposición a los activos de riesgo por estos factores y están rotando sus carteras hacia acciones defensivas frente a las cíclicas, más expuestas al ciclo económico, mientras la volatilidad del mercado ha alcanzado ya niveles de 30 puntos, según el índice VIX, máximos desde el pasado mes de enero.
En la agenda económica, los inversores tienen como citas más destacadas el IPC estadounidense de noviembre y el dato preliminar de diciembre de la confianza del consumidor, elaborada por la Universidad de Michigan. Aunque ambas referencias no se conocerán hasta el próximo viernes.
El consenso espera que los precios sigan subiendo y que la tasa general de inflación alcance el 6,8%, mientras la tasa subyacente subirá hasta el 4,9%. Estas previsiones, junto a las palabras pronunciadas por Jerome Powell la semana pasada, han hecho que el mercado anticipe que la Reserva Federal (Fed) acelerará la retirada de sus estímulos monetarios.
Así, se espera que el banco central aumente el ritmo de recorte de sus compras mensuales de activos hasta 30.000 millones de dólares mensuales, desde los 15.000 millones actuales. Esto permitiría a la Fed terminar su programa de estímulo cuantitativo a finales de marzo, por lo que los futuros sobre los tipos de interés otorgan un 50% de probabilidades a que haya una subida de los intereses en mayo.
Recordamos que el Informe de Empleo de noviembre en EEUU mostró una creación de empleo muy por debajo de lo esperado, aunque los analistas de Danske Bank afirman que «la Fed seguirá adelante con su plan para acelerar la reducción de sus compras de activos«.
TEMOR AL IMPACTO DE ÓMICRON
Anthony Fauci, asesor médico jefe del presidente Joe Biden, ha comentado que los primeros datos sobre Ómicron, la nueva variante del Covid-19, son «alentadores». Aunque ha reconocido que se necesitan más datos antes de llegar a conclusiones firmes.
Los analistas de Oxford Economics manejan tres posibles escenarios económicos, en el que el impacto de esta nueva cepa puede ser escaso, medio o severo, en función de cómo termine afectando el virus al sistema sanitario y las restricciones que esto pueda ocasionar en las economías desarrolladas.
En otros mercados, el petróleo West Texas rebota un 3%, hasta 68,25 dólares. Además, el euro se deprecia un 0,15% y se cambia a 1,1296 dólares. Y la onza de oro cae un 0,1%, hasta 1.781 dólares, mientras la rentabilidad del bono americano a 10 años avanza hasta el 1,385%.
Por último, el bitcoin cae un 1,5%, hasta 48.120 dólares, después del gran desplome registrado durante el fin de semana hasta niveles de 43.000 dólares.
Source: Bolsamania.com

