La inflación en el Reino Unido alcanzó en noviembre su nivel más alto en 10 años, ya que el índice de precios al consumo subió un 5,1% anual, frente al 4,2% de octubre y muy por encima del objetivo del banco central del 2%.
Mientras tanto, la recuperación del mercado laboral se ha mantenido firme, con 257.000 empleados añadidos a las nóminas en noviembre, incluso tras el fin del plan de permisos del país.
Después de que el Banco sorprendiera a los mercados evitando una subida de tipos en noviembre, muchos analistas habían sugerido que los datos posteriores mostraban que se daban las condiciones económicas para empezar a endurecerlos.
Sin embargo, la aparición de la variante omicrónica y su rápida propagación en el Reino Unido han enturbiado desde entonces las perspectivas de cara a la reunión de política monetaria del jueves, lo que ha dejado a los mercados con dudas.
El martes, el Fondo Monetario Internacional había instado a los responsables políticos británicos a evitar el «sesgo de inacción» antes de la votación.
Source: Bolsamania.com


