La entrada de la normativa de emisiones WLTP, tras el fin de la moratoria en 2021, afectará a la mitad de la oferta actual de coches a la venta y la falta de stock con una demanda «viva» que provoca un encarecimiento de los precios, en paralelo a la caída de los descuentos.
Así, los 250.000 pedidos de vehículos que arrastran los concesionarios de 2021 y aún no entregados tendrán que absorber la subida del impuesto de matriculación al computar en las matriculaciones en 2022, por lo que no solo llegan más tarde, sino que también serán más caros.
El precio medio de un vehículo nuevo a fin del primer semestre de 2021 (último dato disponible) fue de 20.291 euros, según la Agencia Tributaria, frente a los 19.019 euros del mismo periodo del año anterior, es decir, un 6,7% más.
Source: Bolsamania.com



