Al evaluar «cuánto más deben aumentar las tasas de interés, el RBA prestará mucha atención a la evolución de la economía mundial, las tendencias en el gasto de los hogares y las perspectivas de inflación y del mercado laboral«, ha explicado la entidad.
ANÁLISIS DEL ESCENARIO
«La inflación mundial sigue siendo muy alta. Sin embargo, se está moderando en respuesta a los precios más bajos de la energía, la resolución de los problemas de la cadena de suministro y el endurecimiento de la política monetaria. Sin embargo, pasará algún tiempo antes de que vuelva a las tasas objetivo. Las perspectivas para la economía mundial siguen siendo moderadas, y se espera un crecimiento por debajo del promedio este año y el próximo», ha añadido el organismo monetario en su comunicado.
El RBA ha reconocido que el IPC subyacente de Australia en diciembre, del 6,9%, fue «más alto de lo esperado», debido a «los factores globales» y «la fuerte demanda interna«. Su pronóstico es que el IPC general se reduzca hasta el 4,75% en 2023 y hasta el 3% a mediados de 2025, con un crecimiento económico del 1,5% durante los dos próximos años.
Además, el mercado laboral «sigue muy ajustado«, con la tasa de paro en el 3,5%, mínimos desde 1974. Su previsión es que el desempleo aumente al 3,75% a final de año y al 4,5% «a mediados de 2025». Por su parte, los salarios seguirán aumentando, por lo que, para «evitar una espiral de precios-salarios, seguirá prestando mucha atención, tanto a la evolución de los costos laborales como al comportamiento de fijación de precios de las empresas».
Sobre el gasto de los consumidores, el RBA ha comentado que «existe incertidumbre sobre el momento y el alcance de la desaceleración esperada en el gasto de los hogares», por lo que «existe una variedad de escenarios potenciales para la economía australiana».
En este escenario, el organismo ha reconocido que «está tratando de devolver la inflación al rango del 2% a 3% mientras mantiene la economía estable, pero el camino para lograr un aterrizaje suave sigue siendo estrecho«.
En otros mercados, el petróleo West Texas rebota un 1,5% ($75,27) y el Brent repunta un 1,4% ($82,14). Por su parte, el euro se aprecia un 0,07% ($1,0737), y la onza de oro sube un 0,5% ($1.888). Además, la rentabilidad del bono americano a 10 años cae al 3,62% y el bitcoin cede un 0,2% ($22.944).
Source: Bolsamania.com


