Durante el cuarto trimestre, su base de activos gestionados cayó en 110.000 millones de francos suizos, por debajo de 1,3 billones.
La entidad, que sufrió numerosos problemas financieros el año pasado, ha sufrido una fuga de clientes hacia otras entidades de banca de inversión, lo que le ha obligado a dar entrada en su capital al fondo soberano Qatar Investment Authority (QIA), que ha incrementado su participación en Credit Suisse hasta el 6,87% tras suscribir una ampliación de capital de 4.000 millones de francos.
“2022 fue un año crucial para Credit Suisse. Aceleramos el cumplimiento de nuestros ambiciosos objetivos de costes y estamos logrando un gran progreso en la reestructuración radical de nuestro Banco de Inversión«, ha explicado Ulrich Körner, consejero delegado, en referencia a la división que más problemas ha generado.
Körner ha añadido que «el anuncio de hoy de nuestra adquisición del negocio de banca de inversión de M. Klein & Company marca otro hito en la separación de CS First Boston como una empresa independiente líder en asesoramiento y mercados de capital. La transacción debería fortalecer aún más las capacidades de asesoramiento y mercados de capital de CS First Boston».
Por último, el directivo ha señalado que «tenemos un plan claro para crear un nuevo Credit Suisse y tenemos la intención de continuar cumpliendo nuestra transformación estratégica de tres años, remodelando nuestra cartera, reasignando capital, dimensionando correctamente nuestra base de costes y construyendo sobre nuestras franquicias líderes».
Source: Bolsamania.com


