Uno de los aviones rusos Su-27 golpeó la hélice del MQ-9, lo que provocó que las fuerzas estadounidenses tuvieran que derribar el MQ-9 en aguas internacionales.
«Varias veces antes de la colisión, los Su-27 arrojaron combustible y volaron frente al MQ-9 de manera imprudente, poco profesional y poco ecológica. Este incidente demuestra una falta de competencia además de ser inseguro y poco profesional», destaca el comunicado.
Según las autoridades estadounidenses, «este incidente sigue un patrón de acciones peligrosas por parte de pilotos rusos mientras interactúan con aviones estadounidenses y aliados sobre el espacio aéreo internacional, incluso sobre el Mar Negro. Estas acciones agresivas de las tripulaciones aéreas rusas son peligrosas y podrían conducir a un error de cálculo y una escalada involuntaria».
«Nuestro avión MQ-9 estaba realizando operaciones de rutina en el espacio aéreo internacional cuando fue interceptado y golpeado por un avión ruso, lo que resultó en un accidente y la pérdida total del MQ-9. De hecho, este acto inseguro y poco profesional de los rusos casi provocó que ambos aviones se estrellaran», ha destacado el general de la Fuerza Aérea de EEUU James B. Hecker.
Source: Bolsamania.com

