Este jueves es la fecha marcada en el calendario para que el gigante surcoreano haga oficiales sus cifras y dé resultados completos para el primer trimestre. La inflación y la incertidumbre económica han hecho que la demanda de chips baje tras mostrar su punto álgido durante la pandemia, cuando la gente debía permanecer en sus casas.
En ese momento, la mayoría de las compañías se encargaron de acumular chips para sus productos, lo que les aseguraba cubrir la demanda. Sin embargo, durante el primer trimestre los envíos de ordenadores personales cayeron un 29% con respecto a datos de hace un año, hecho que ha provocado una acumulación del producto que ha precipitado la bajada de sus precios por exceso de stock.
Los analistas de Mirae Asset Securities, por su parte, esperan que la división de chips registre pérdidas que rondarán los 2.700 millones de euros, como recoge CNBC. La mayoría opina que el negocio de los chips de memoria se encuentra «en medio de su mayor caída en décadas».
La compañía ya ha anunciado la disminución «significativa» de la producción de chips, a pesar de negarse a hacerlo en primera instancia. Esta decisión se espera que ayude a que los precios vuelvan a subir al bajar el inventario. Los analistas creen que esto afectará «positivamente en la dinámica de la oferta-demanda de los chips de memoria».
No obstante, esta recuperación tardará en producirse, ya que los analistas esperan que el stock de chips alcance máximos durante el segundo trimestre, lo que continuará bajando sus precios. Esto alargaría las pérdidas durante unos meses más, cuando hasta ahora la única forma de maquillar sus resultados ha sido gracias al buen desempeño en el mercado de los últimos dispositivos móviles de la serie S23 de la empresa coreana.
Samsung ya experimentó pérdidas de un 69% en el último trimestre de 2022, a pesar de que acabó con un balance positivo en el año. Además, su facturación bajó un 8% en unos datos muy alejados de lo habitual en la compañía.
Source: Bolsamania.com

