Las desinversiones, entre las que estarían incluidas hipotecas y valores a largo plazo, buscarían reducir el desajuste entre los activos y pasivos del banco, en base a las indicaciones de personas familiarizadas con el asunto.
En este sentido, los compradores potenciales, entre los que se encuentran los grandes bancos estadounidenses, podrían recibir garantías o acciones preferentes como incentivo para adquirir activos de la entidad por encima del valor de mercado.
Los asesores de First Republic Bank están intentado que las entidades más fuertes del país, que ya inyectaron 30.000 millones de dólares en el banco a través de depósitos no asegurados, les presten de nuevo su ayuda para evitar su colapso.
El discurso que desde la firma regional estadounidense se está utilizando es, según informa ‘CNBC’, el de o se compran estos activos o se enfrentan a pérdidas aproximadas de 30.000 millones de dólares cuando First Republic caiga.
Tras la presentación de sus resultados, el banco aseguró que «está tomando acciones para fortalecer su negocio y reestructurar su balance«, con lo que planea recortar su plantilla en unos 7.200 trabajadores para el segundo trimestre. Además, tiene previsto reducir su balance y gastos recortando la remuneración de los ejecutivos, reduciendo el espacio de oficinas.
Sin embargo, los analistas consideran que la situación de Fisrt Republic Bank es delicada y «el mercado está preocupado por su capacidad para recuperarse en un contexto de incertidumbre económica. La situación es crítica para el banco, que ha perdido la confianza de los inversores y se enfrenta a un difícil camino para reanimar su fortuna», explican desde IG.
Source: Bolsamania.com

