El consenso espera que la inflación, en su tasa general, se modere desde el 4,9% hasta el 4,1%, mientras que para la subyacente se prevé una ligera bajada hasta el 5,3% desde el 5,5% de abril.
«Las fuertes caídas de los precios de la energía, así como de los precios de otras materias primas, han acelerado esta tendencia bajista, incluso cuando los precios de los alimentos se han mantenido rígidos», señala Michael Hewson, analista jefe de mercado en CMC Markets.
No obstante, para Hewson son los precios subyacentes los que pueden provocar cierto nerviosismo en los mercados. «Si no vemos una desaceleración en los precios subyacentes, eso podría generar cierto nerviosismo que podría llevar a la Fed a subir nuevamente mañana en lugar de la pausa que se está descontando actualmente», agrega.
Para Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, «lo que es interesante aquí es la idea de que los consumidores se acostumbren a que, sí, la inflación disminuirá desde los niveles reales, pero no volveremos a la era del 2% de inflación en el corto plazo«.
«Existe el riesgo de que la inflación y su subyacente sorprendan negativamente al alza, al haber bajado menos de lo esperado en el mes, lo que entendemos que aumentaría sustancialmente la probabilidad de que el FOMC vuelva a subir sus tasas mañana, algo que pillaría «con el pie cambiado» a muchos inversores, que dan por hecho que las mantendrá sin cambios», opinan en Link Securities.
De hecho, el IPC es un dato que la Fed tendrá muy presente en su cónclave monetario de dos días que comienza este martes y cuya decisión final se conocerá el miércoles. Los inversores descuentan con un 75,8% de probabilidad, según la herramienta FedWatch de CME Group, que hará una pausa y mantendrá los tipos de interés en el 5,00%-5,25%.
«Los operadores de acciones parecen optimistas sobre el final del endurecimiento de la Reserva Federal, mientras que los de bonos son más escépticos. El rendimiento a 2 años de EEUU sigue en una trayectoria positiva. La perspectiva de los bonos soberanos de EEUU seguirá siendo negativa hasta que haya un fuerte indicio de que las subidas de tipos de la Fed han terminado«, indica Ozkardeskaya.
APPLE SIGUE IMPARABLE
Los inversores siguen comprando tecnología y Apple está siendo uno de los grandes beneficiados, con alzas de más del 40% en el año frente a la subidas del 35% del Nasdaq 100.
Este lunes, la compañía subió un 1,56% y marcó un nuevo máximo histórico en precios de cierre (183,79 dólares). Cabe recordar que el pasado 5 de junio, con motivo de la presentación de sus gafas ‘Vision Pro’, alcanzó un máximo histórico intradía en 184,95 dólares.
Estas ganancias han llevado a la firma de Cupertino a que su capitalización de mercado se sitúe en 2,89 billones de dólares.
«El retroceso de las acciones después del lanzamiento sugiere una respuesta inicial ligeramente tibia, pero el largo plazo está en juego a medida que los desarrolladores se amontonan para crear aplicaciones para su uso. Debe asumir que los casos de uso crecerán con el tiempo y Apple probablemente haya hecho algo espectacular, incluso si está fuera del alcance de la mayoría de las personas por el momento», asegura Neil Wilson, director de análisis de Markets.com.
En el plano empresarial también destaca Tesla, cuyos títulos se revalorizaron este lunes un 2,2%, llevando las ganancias anuales a casi el 103%. Con esta subida, el fabricante de vehículos eléctricos acumula su racha ganadora más larga de la historia, al registrar doce sesiones consecutivas en positivo.
Además, el fabricante de software empresarial Oracle sube con fuerza en la preapertura tras superar previsiones con sus resultados trimestrales.
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo West Texas avanza un 0,73% ($67,62) y el Brent sube un 1,06% ($72,60). Por su parte, el euro se aprecia un 0,45% ($1,0806), y la onza de oro gana un 0,42% ($1.978).
Además, la rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 3,724% y el bitcoin se revaloriza un 1,39% ($26,166).
Source: Bolsamania.com

