Es cierto que la Fed decidió hacer una pausa en las subidas, pero dejó claro que podría elevar los tipos hasta en dos ocasiones más en próximas reuniones. Por su parte, el BCE elevó los intereses en un 0,25%, como estaba previsto, y dejó claro que aún hay camino por recorrer y que habrá más subidas. La siguiente, el mes que viene.
Sin embargo, el BoJ sigue con su política ultralaxa. No solo ha mantenido los tipos de interés a corto plazo en el -0,1%, en línea con las expectativas de los economistas, sino que además tampoco ha introducido cambios en su política de control de la curva de rendimientos. Así, toda la atención se traslada a la próxima reunión del banco central, prevista para julio.
Source: Bolsamania.com

