De esta manera, el Índice de Precios de Consumo (IPC) registra el menor avance en la eurozona desde enero de 2022.
Por países, Luxemburgo (1%), Bélgica y España (ambos 1,6%) presentan las menores tasas de inflación en junio, mientras que Eslovaquia (11,3%), Estonia (9%) y de Croacia (8,3%) registran las mayores subidas de precios.
Si se analizan los principales componentes de la inflación, alimentos, alcohol y tabaco registran la tasa anual más alta en junio (11,7%, frente al 12,5% de mayo), seguida de los bienes industriales no energéticos (5,5%, frente al 5,8% de mayo), servicios (5,4% frente al 5% de mayo) y energía (-5,6% frente al -1,8% de mayo).
En sus últimas previsiones, el Banco Central Europeo (BCE) empeoró las expectativas de inflación. El organismo espera que se sitúe, en promedio, en el 5,1% en 2023, y que descienda hasta el 3% en 2024 y el 2,3% en 2025.
«El repunte de la inflación subyacente se debe a factores coyunturales y no significa que el proceso deflacionario se haya detenido«, consideran los expertos de Oxford Economics. «Dada la comunicación agresiva de los miembros de la junta», que el BCE aumente los tipos en 25 puntos básicos en julio «parece un trato hecho, y es probable que se produzca otra subida en septiembre», añaden.
Source: Bolsamania.com



