Ese deseo se ha hecho realidad: la inflación del paÃs acaba de situarse por encima del objetivo por decimoséptimo mes consecutivo.
El Banco de Japón no está dispuesto a correr riesgos después de haber conseguido por fin lo que querÃa, asà que mantuvo su tipo de interés objetivo a corto plazo en negativo y los de largo plazo cerca de cero. Se trata de una inusual estrategia de polÃtica monetaria denominada «control de la curva de rendimientos«. Y aunque los inversores esperabamos algún indicio de un cambio más amplio de estrategia, eso no ocurrió.

Japón tiene problemas, sin duda, pero los inversores siguen estando mucho más interesados en el paÃs del sol naciente que en la mayorÃa de los demás paÃses asiáticos. Después de todo, las perspectivas macroeconómicas de Japón están mejorando, las empresas del paÃs presentan valoraciones atractivas y se están produciendo reorganizaciones empresariales que aumentan los beneficios. Esto ha llevado a grandes nombres como Warren Buffett a comprar importantes participaciones en empresas del paÃs, junto con fondos de cobertura y grandes gestores de activos. Asà pues, el mercado bursátil japonés se encuentra ahora en la cima mundial, lo que hace albergar esperanzas de que el paÃs haya dado un giro de 180 grados.
Mientras la Reserva Federal se deshace en elogios hacia la inflación, es fácil olvidar que no todos los paÃses libran la misma batalla. China está luchando contra la deflación, mientras que los mercados emergentes que subieron los tipos antes de tiempo han logrado controlar la subida de los precios y pueden centrarse en el apoyo económico. Para los inversores que busquen diversificar su cartera, parece el momento perfecto para repartir sus huevos en cestas de todo el mundo.
Source: Bolsamania.com




