La empresa ha informado que, como parte de este proceso, está estudiando «una reestructuración importante», que podría afectar a 3.500 empleados (propios y contratados), al tiempo que ha dicho que se hará todo lo posible para reducir el número de puestos de trabajo afectados. La conclusión y el número de puestos afectados se concretarán dentro de un plan detallado de implementación del cierre gradual que se está desarrollando.
La acerera ha explicado que, pese a los esfuerzos que ha ido realizando para evitar esta situación, no ha sido posible debido a una economía en desaceleración y en entorno comercial difícil. Asimismo, se ha referido a los límites nacionales, «que escapan al control de la empresa» y a la aplicación de un sistema de precios preferenciales para la chatarra sobre el mineral de hierro.
A lo largo del proceso de cierre gradual, ArcelorMittal South Africa planea comunicarse con sus clientes y proveedores a través de «un proceso ordenado y bien considerado para minimizar las interrupciones en sus negocios, en la medida de lo razonablemente posible». La compañía continúa interactuando directamente con el Gobierno.
«La junta directiva y la gerencia de ArcelorMittal South Africa han llegado a este punto después de haber agotado todas las opciones posibles. Por difíciles que sean estas circunstancias, tenemos el deber de asegurar que el negocio siga siendo sostenible a largo plazo, en interés de la empresa y sus partes interesadas. El negocio restante, después del cierre gradual, estará en una posición financiera más sostenible y podrá invertir el capital adecuado en el desarrollo de productos y en las oportunidades de crecimiento disponibles», ha declarado el CEO de ArcelorMittal South Africa, Kobus Verster.
Source: Bolsamania.com

