Los caucus son asambleas privadas realizadas por los partidos políticos que se realizan a nivel del condado o distrito electoral. En la mayoría, los participantes se dividen en grupos dependiendo del candidato al que apoyan, mientras que los indecisos forman su propio grupo. Cada grupo da discursos apoyando a su candidato y trata de que el resto se les una. Al final, el número de votantes en cada grupo determina cuántos delegados ganó cada candidato.
Por lo tanto, en cada caucus está en juego un cierto número de delegados, que representan a su estado en las convenciones nacionales. El candidato que recibe la mayoría de los delegados del partido gana la candidatura, si bien los partidos tienen distintos números de delegados debido a que utilizan diferentes reglas para designarlos. Al terminar este proceso, la mayoría de los partidos políticos realizan una convención nacional, en la que los ganadores reciben la candidatura del partido.
Sin embargo, el peso de estas citas es distinto en función del partido, y en el caso de los caucus de Iowa, tendrán más relevancia para el partido Republicano, ya que los demócratas expresarán sus preferencias a través de un proceso de votación por correo, cuyos resultados no se conocerán hasta marzo.
«Los caucus del Partido Demócrata de Iowa son ahora más accesibles que nunca. Los demócratas de Iowa pueden emitir su preferencia presidencial por correo«, destaca el partido Demócrata.
De esta manera, Iowa se presenta como el primer escenario de una carrera presidencial que se antoja llena de obstáculos, ya que además de la polarización política que muestra la población del país, estos comicios están llenos de interrogantes en torno a la figura del exmandatario Donald Tump, uno de los favoritos en las encuestas que se encuentra envuelto en varios procesos judiciales que pueden comprometer sus aspiraciones presidenciales.
Además, Trump deberá competir por ser el candidato del Partido Republicano con otras personalidades como el gobernador de Florida, Ron DeSantis, o Nikki Haley, su ex embajadora ante las Naciones Unidas. Sin embargo, el nivel de popularidad de Trump parce difícilmente alcanzable para sus rivales, y la mayoría de analistas apuesta por su victoria.
«La barrera del 50% es realmente crítica para él. La mayoría de las encuestas indican que puede alcanzar o superar esa cifra, y creo que es necesario. Si lo hace, eso le dará un buen impulso para seguir el resto del camino», destaca Jim Ellis, presidente de la firma de análisis electoral Ellis Insight y ex asistente del Congreso republicano, en declaraciones recogidas por ‘Marketwatch’.
Mientras, en el lado demócrata, las intenciones parecen más dirigidas a encauzar un intento de reelección por parte del actual mandatario, Joe Biden, y su equipo asegura haber recibido más de 97 millones de dólares en contribuciones a su campaña durante el cuarto trimestre de 2023, por lo que afronta este año electoral con un presupuesto hasta la fecha de 117 millones de dólares , según una información de ‘CNBC’.
«En toda nuestra coalición, estamos viendo un apoyo temprano y sostenido que nos está ayudando a ampliar nuestra creciente operación en todo el país y a llevar nuestro mensaje a las comunidades que determinarán esta elección”, destaca Julie Chávez Rodríguez, directora de campaña de Biden.
Source: Bolsamania.com


