Además, China ha establecido un objetivo de déficit del 3% sobre el PIB, porcentaje que supone una revisión a la baja frente al 3,8% del año pasado.
Otros objetivos, similares a los de 2023, son alcanzar una tasa de desempleo urbano de alrededor del 5,5%, la creación de 12 millones de nuevos empleos urbanos y un aumento del índice de precios al consumidor en torno al 3%, muy por encima del IPC general del año pasado, que tan solo repuntó un 0,2%.
También se ha establecido un aumento presupuestario del 7,2% para el gasto en Defensa, una cifra que es muy seguida por Estados Unidos, debido a las ambiciones estratégicas del gigante asiático, sobre todo en lo que respecta a Taiwán.
El primer ministro, Li Qiang, ha prometido que China eliminará las restricciones a la inversión extranjera en el sector manufacturero.
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Source: Bolsamania.com

