Aunque la medida adoptada por el gobernador del BoJ, Kazuo Ueda, y los suyos era esperada, lo cierto es que se ha producido tras conocer la inflación de Tokio del mes de abril, que se consideran como un indicador adelantado de las tendencias a nivel nacional.
En concreto, la inflación se desaceleró en la capital de Japón al 1,8%, frente al aumento del 2,6% en marzo. Por su parte, la inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos frescos, llegó al 1,6%, por debajo del 2,4% del mes anterior y también inferior al 2,2% que pronosticaba el consenso de economistas.
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Source: Bolsamania.com



