La medida fue anunciada inicialmente la semana pasada por la Casa Blanca, que considera que una tasa arancelaria del 100% «protegerá a los fabricantes estadounidenses de las prácticas comerciales desleales de China» y ayudará a garantizar «el futuro de la industria automotriz» con coches «fabricados en Estados Unidos por trabajadores estadounidenses».
«Con amplios subsidios y prácticas no comerciales que generan riesgos sustanciales de exceso de capacidad, las exportaciones chinas de vehículos eléctricos crecieron un 70% entre 2022 y 2023, poniendo en peligro las inversiones productivas en otros lugares», explicó la Casa Blanca a la hora de anunciar los cambios.
Además, esta medida también tendrá efectos sobre los semiconductores, paneles solares, baterías de litio, grúas portuarias y productos médicos que vengan del gigante asiático.
En concreto, el tipo arancelario sobre los semiconductores aumentará del 25% al 50% para 2025, mientras que la tarifa aplicada a determinados productos de acero y aluminio aumentará de entre el 0%-7,5% al 25% a partir del 1 de agosto. Lo mismo ocurrirá con las baterías, componentes y minerales críticos, que verán aumentado el arancel desde el 7,5% al 25%, mientras que para los paneles solares pasará del 25% al 50%.
«El Representante Comercial de EEUU propone que los aumentos en 2024 entren en vigor el 1 de agosto de 2024, y que los aumentos en 2025 y 2026 entren en vigor el 1 de enero del año correspondiente«, destaca el organismo.
Source: Bolsamania.com

