Por el momento, las conversaciones entre las dos aerolíneas se encuentran en una fase inicial, por lo que no hay garantías de que vayan a concretarse en una compra. La operación se produciría como parte de la reestructuración de la deuda y otros pasivos de Spirit en caso de quiebra.
La compañía ha presentado pérdidas en cinco de los últimos seis trimestres, a pesar del aumento de la demanda que ha experimentado, y ahora los inversores están preocupados por la capacidad de la empresa para gestionar los próximos vencimientos de deuda.
Dos años atrás, las dos aerolíneas ya estuvieron cerca de alcanzar un acuerdo para su fusión, aunque finalmente fue JetBlue Airways quien llegó a un pacto de compra sobre Spirit, en una operación de 3.800 millones de dólares que fue bloqueada por la Justicia estadounidense y cancelada en marzo de este mismo año.
Después de que la compra por parte de JetBlue se cancelara, Spirit comenzó las negociaciones con sus acreedores y bonistas para una posible quiebra, y la semana pasada anunció un acuerdo con la Asociación Nacional de Bancos de Estados Unidos para dilatar el pago de una deuda.
Source: Bolsamania.com


