La tasa de inflación del Reino Unido había alcanzado un mínimo de más de tres años del 1,7% en septiembre, pero los precios mensuales han repuntado desde entonces debido al aumento en los costes del combustible y a que las tarifas de servicios han subido más rápido que los precios de los bienes.
A principios de febrero, el bajo crecimiento económico y la reciente caída de la inflación llevaron al Banco de Inglaterra a realizar su primer recorte de tasas de interés del año, reduciendo su tasa de referencia al 4,5%.
El banco central señaló que se avecinan más recortes, pero advirtió que el aumento de los costes energéticos a nivel global y los cambios en los precios regulados podrían llevar la inflación general al 3,7% en el tercer trimestre de 2025, “incluso cuando las presiones inflacionarias internas continúan disminuyendo”. El BOE espera que la tasa de inflación vuelva a su objetivo del 2% para 2027.
Junto con su perspectiva sobre el crecimiento de los precios, el banco central también redujo a la mitad su previsión de crecimiento económico para el Reino Unido este año, pasando del 1,5% al 0,75%.
Source: Bolsamania.com

