Las bolsas chinas, sin embargo, han aguantado el tirón, y eso a pesar de que EEUU ha pausado todos los aranceles recíprocos menos de los de China, que han quedado en el 145% tras ser elevados en repetidas ocasiones a lo largo de la semana. Este mejor aguante tiene que ver con las medidas que estaría tomando China para contener el impacto de las decisiones sobre tarifas de Trump.
El Hang Seng sube un 2% en la última sesión de la semana, y el Shanghai se apunta un 0,6% arriba.
El Nikkei 225 de Japón pierde un 3,20% mientras que el Topix baja un 3,98%. El Kospi de Corea del Sur desciende un 0,92%, mientras que el Kosdaq de empresas de pequeña capitalización suma un 1,51%.
El S&P/ASX 200 de Australia cayó un 1,32%.
Este comportamiento mixto en Asia se produce después de que ayer Wall Street cerrara de nuevo con caídas importantes (Dow Jones:-2,50%; S&P500:-3,46%; Nasdaq:-4,31%) tras la subida histórica que vivió el miércoles por la pausa arancelaria.
Stephen Innes, gestor de SPI Asset Management, dice que la pausa de los aranceles de Trump dio ayer un empujó a las bolsas, con alzas fuertes en el Nikkei, pero añade que ahora el mercado se desinfla rápidamente, y recuera que China sigue con la penalización de los aranceles.
«El yuan sigue tambaleándose, y el Banco Popular de China solo puede sostenerlo hasta cierto punto antes de que algo se rompa. La verdad: seguimos mirando un divorcio económico total entre EEUU y China y ninguno de los está frenando».
Source: Bolsamania.com


