«En los primeros meses de 2025, la economía española ha seguido registrando un ritmo de crecimiento robusto, si bien algo menos intenso que el observado en el tramo final de 2024, mientras que, de cara al futuro, al igual que sucede a escala global y europea, las perspectivas sobre la evolución de la actividad en España están sometidas a una extraordinaria incertidumbre, como consecuencia de un entorno internacional muy complejo», ha señalado el organismo en su ‘Informe Anual 2024’.
De hecho, según ha reconocido José Luis Escrivá, gobernador del Banco de España, este nuevo escenario plantea «importantes desafíos» desde el punto de vista del análisis económico.
Y es que, para Escrivá, por un lado, persiste una «considerable dificultad» para determinar la naturaleza -estructural o transitoria- de las perturbaciones que se están observando, así como los detalles y el alcance de cada una de las medidas económicas.
Por otro lado, la transmisión de estas perturbaciones a través de canales financieros y de confianza «emerge como una fuente de incertidumbre potencialmente intensa por la concurrencia de diversos factores, tales como el papel central del dólar como moneda de reserva, medio de pago y activo refugio, la evolución reciente de algunos mercados financieros con valoraciones elevadas y, especialmente, el posible deterioro de la confianza de los inversores internacionales en la economía estadounidense».
«Estos elementos, combinados con la incertidumbre general acerca de la evolución de la economía global, generan riesgos adicionales sobre las condiciones de financiación y la inversión a nivel global», ha señalado el gobernador.
En este sentido, Escrivá ha subrayado que, a diferencia de crisis anteriores, el entorno actual se distingue por una incertidumbre «especialmente difusa y persistente», que dificulta tanto la identificación de escenarios adversos plausibles como la asignación de probabilidades a dichos escenarios.
Por ello, cobra especial relevancia el análisis de distintos escenarios. «Estas simulaciones sugieren que un incremento de los aranceles afectaría negativamente al nivel de la actividad mundial, particularmente en Estados Unidos y de manera más contenida en la Unión Económica y Monetaria (UEM) y, especialmente, en España. No obstante, si estas tensiones comerciales aumentaran debido a un deterioro de las condiciones financieras globales o de los niveles de incertidumbre, el impacto negativo sobre el PIB aumentaría», ha enfatizado el gobernador.
Con todo, las perspectivas para los próximos trimestres están condicionadas por la evolución del entorno internacional, «con evidentes riesgos a la baja».
«Aunque la exposición comercial directa de España a Estados Unidos es relativamente limitada, los vínculos indirectos a través de las cadenas globales de suministro, así como los canales financieros globales y de confianza, son relevantes y deben ser monitorizados cuidadosamente».
RETOS ESTRUCTURALES DE ESPAÑA
En paralelo, Escrivá también ha reconocido que la economía española continúa enfrentándose a importantes retos estructurales.
Source: Bolsamania.com



