Con todo, y aunque el mandato de Powell expira en mayo de 2026, la posibilidad de que sea cesado de su cargo ha disparado las alarmas sobre la influencia política en la independencia de la Fed. Sobre todo, porque la Casa Blanca ya ha comenzado a barajar candidatos y parece dispuesta a elegir a un presidente que aplique una política más acomodaticia.
«Independientemente de la fecha en que Powell abandone el cargo, tiene sentido que los inversores analicen los posibles escenarios para su eventual sucesor y cómo el nuevo liderazgo podría influir en la política monetaria de EEUU, en particular en la lucha contra la inflación que está llevando a cabo la Fed», explican Tom Hollenberg y Margaret Steinbach, FI Portfolio Managers de Capital Group.
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Por ello, estos estrategas creen que, a pesar de que el propio Trump nombró a Powell como presidente en 2017, los inversores deberían ser cautelosos a la hora de hacer suposiciones sobre cómo gobernará el nuevo candidato.
«El proceso de confirmación del Senado ofrece cierta protección contra la llegada de candidatos poco convencionales a la junta de la Fed, especialmente si se tiene en cuenta la reacción probable de los mercados financieros y del público ante tal escenario. En el último mandato de Trump no se confirmó a tres de sus candidatos a gobernadores de la Fed: Herman Cain, Stephen Moore y Judy Shelton», señalan desde la firma.
No obstante, y aunque desde la gestora no prevén que Powell abandone su cargo antes de que termine su mandato, han realizado un análisis de planificación de escenarios para «prepararnos para diferentes resultados, incluidos los riesgos extremos que podrían afectar a los mercados».
ESCENARIO 1: PERSISTE LA INDEPENDENCIA
En el primer escenario que contemplan Hollenberg y Steinbach, la Fed podría mantener en gran medida el «statu quo», incluso con un nuevo presidente.
Así, tal y como ocurrió con Powell, el nuevo candidato podría continuar resistiendo la presión política y mantener la independencia del banco central, cumpliendo al mismo tiempo con su doble mandato tradicional de buscar la estabilidad de precios en un contexto de pleno empleo.
«En este escenario, es posible que la economía no experimente un impulso inmediato tan fuerte como el que supondrían unas fuertes bajadas de tipos, pero podría disfrutar de un crecimiento más sostenible a largo plazo. La inflación podría mantenerse bajo control mediante ajustes mesurados de los tipos y una comunicación clara de las políticas. La confianza del mercado en la independencia del banco central debería reforzarse, lo que daría lugar a unas condiciones de inversión estables«, comentan en Capital Group.
ESCENARIO 2: EROSIÓN MODERADA DE LA INDEPENDENCIA
En el segundo supuesto que analizan Hollenberg y Steinbach, el nuevo presidente de la Fed podría adoptar un enfoque equilibrado e intentar apaciguar algunas demandas políticas sin renunciar por completo a la independencia del banco central.
«Esto podría implicar ajustes más agresivos de los tipos de interés, así como el uso de herramientas de balance que normalmente se reservan para combatir la inestabilidad financiera o la recesión. Una Fed más moderada podría impulsar un crecimiento más rápido de la economía a corto plazo, al tiempo que aumentase la inflación o ralentizase su camino hacia el objetivo del 2%».
En este contexto, estiman que los inversores en bonos deberían considerar posicionarse ante la posibilidad de un aumento de las expectativas de inflación, una curva de rendimiento más pronunciada y unos diferenciales de crédito más ajustados a corto plazo.
ESCENARIO 3: PÉRDIDA DE INDEPENDENCIA
Respecto al último marco posible que valoran en Capital Group, recordar lo que pasó en los años 70 puede ser útil para saber qué esperar en esta situación.
«Durante el periodo de las dos crisis del petróleo y la expansión de los programas de gasto, la Casa Blanca presionó a la Reserva Federal para que mantuviera los tipos bajos a pesar del aumento de la inflación. Tras el nombramiento de Paul Volcker como presidente en 1979, los mercados se acostumbraron a que la Reserva Federal actuara con rapidez para frenar la inflación. Y durante la mayor parte del periodo comprendido entre 1980 y 2008, el rendimiento de las letras del Tesoro a tres meses fue superior a la tasa de inflación subyacente anual», rememoran los expertos.
En base a ello, un nuevo titular de la Fed podría implementar recortes agresivos de los tipos de interés o adoptar políticas monetarias no convencionales para estimular el crecimiento económico, mientras que la inflación se mantiene por encima del objetivo, dependiendo de las directrices presidenciales.
La economía podría experimentar un auge a corto plazo debido a la bajada de los tipos de interés. Sin embargo, esto podría provocar inestabilidad a largo plazo y una disminución de la confianza en la independencia del banco central. Los recortes agresivos de los tipos de interés también podrían dar lugar a un aumento más notable de las expectativas de inflación.
«Después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Reserva Federal y el Tesoro se unieron, y desde la época de la inflación alta de los años 70, la Reserva Federal ha adquirido credibilidad como guardián del mercado de bonos más grande del mundo. Cualquier cambio en el mandato de la Reserva Federal durante el próximo año será clave para que los inversores en bonos lo entiendan«, concluyen en Capital Group.
Source: Bolsamania.com

