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División, incertidumbre y sorpresas: todas las claves de la última reunión de la Fed

En la rueda de prensa posterior, el presidente Jerome Powell alejó los fantasmas de nuevas subidas de tipos y afirmó que cada vez están más cerca de la neutralidad. «No creo que una subida de tipos sea el escenario base de nadie en este momento. No lo oigo. Lo que se ve es que algunos creen que deberíamos detenernos aquí, que estamos en el punto correcto y simplemente esperar. Algunos creen que deberíamos recortar una o más veces este año y el próximo», afirmó.

Sin embargo, la situación deja más interrogantes sin resolver de los que muchos querrían. Tanto por lo que el banco central estadounidense ha hecho, como por lo que ha dicho que hará y por lo que se puede leer entre líneas que está pasando dentro del organismo.

UNA DIVISIÓN INAUDITA

Como decimos, la decisión se situó en línea con lo previsto, pero ello no quiere decir que la decisión fuese sencilla. Y tampoco que las siguientes lo vayan a ser.

El llamado diagrama de puntos, o ‘dot plot’, de la Fed reflejó una previsión de un recorte más de 25 pb en 2026 y otro adicional en 2027. Estas proyecciones difieren sensiblemente de las del mercado, que esperan en estos momentos dos bajadas el año que viene y ninguna dentro de dos… y de la propia Fed.

Y es que, según analistas como los de Renta 4, llama poderosamente la atención la «elevada dispersión» en las previsiones de recortes para 2026. Siete miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) no esperan recortes de tipos el año que viene —y tres de ellos abogan por subidas—, cuatro esperan un recorte, otros cuatro ven dos adicionales y cuatro más proyectan al menos tres bajadas de los tipos de interés en los próximos doce meses. Las previsiones a futuro son todavía más heterogéneas.

Y la decisión de esta reunión tampoco fue sencilla. Como refleja el comunicado del banco central, tres miembros votaron en contra de la decisión adoptada por el organismo: Austan Goolsbee, presidente de la Fed de Chicago, y Jeff Schmid, líder de la Fed de Kansas City, optaron por no bajar los tipos de interés; por su parte, Stephen Miran, el miembro del Comité puesto a dedo por Trump, abogó por una bajada de medio punto porcentual.

Solo nueve de los doce votantes del FOMC se mostraron a favor de reducir las tasas en 25 pb, en lo que muchos expertos señalan que es la mayor división vista en el seno del banco central desde 2019. La situación es tan poco frecuente que hasta el propio Powell tuvo que reconocer que «no es habitual», a pesar del «apoyo bastante amplio» al recorte y a la magnitud del mismo.

«Cabe destacar que Schmid y Miran realizaron las mismas disidencias en la reunión anterior de octubre. El ‘dot plot’ mostró que 6 participantes no estaban de acuerdo con el recorte de hoy, pero no todos son votantes y no todos los que discrepan realizan una disidencia formal. Por lo tanto, fue un logro importante de Powell lograr aprobar el recorte de hoy», reflexionan los analistas de RaboResearch, el departamento de investigación de RaboBank.

UN FUTURO INCIERTO

Para Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, este cóctel hace que el futuro sea «especialmente incierto». Por un lado, el mandato de Powell acaba en mayo de 2026. Por otro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sigue buscando que el banco central se plegue a sus exigencias y lleve la política monetaria a niveles ultralaxos del 1%.

En este sentido, Trump no solo ha nombrado a Miran como gobernador de la Fed, sino que también elegirá al próximo líder del banco central. Todos los focos apuntan a Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional y uno de sus aliados más cercanos, quien ya ha reconocido que hay margen de sobra para seguir recortando los tipos de interés. Un candidato afín a Trump también supondrá la incorporación de miembros más moderados (‘dovish’) al Comité para apoyar la hoja de ruta del presidente norteamericano.

Sin embargo, todo apunta a que habrá que esperar para empezar a ver grandes recortes. Expertas como Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, creen que es más que probable que la Fed «se siente a esperar al menos seis meses, independientemente de quién tome el relevo» de Powell al frente del organismo.

«La divergencia de opiniones en el núcleo del FOMC probablemente empeorará a medida que la política influya fuertemente en las decisiones de algunos miembros. El respeto y la credibilidad de la Fed serán sometidos a una dura prueba, y algunas decisiones tendrán más sentido político que económico. Esta es una noticia terrible. Probablemente tenga sentido seguir reduciendo la exposición al dólar estadounidense», explica esta experta.

Por su parte, RaboResearch cree que precisamente la influencia de Trump será demasiado grande como para que no haya tantos recortes el año próximo. La firma neerlandesa cree que es «algo irrealista» pensar que las previsiones de la Fed se mantendrán conforme el control del presidente estadounidense aumente, por lo que prevén recortes «hasta la tasa neutral o incluso ligeramente por debajo antes de finales de 2026».

Por su parte, TD Securities destaca que Powell se mostró más ‘dovish’ de lo esperado, destacando la buena evolución de la inflación, pero también explicitando su preocupación por el debilitamiento continuo del mercado laboral. «En conjunto, la Fed mantuvo en gran medida su sesgo hacia la flexibilización; al menos así vemos a la dirigencia del banco. Seguimos proyectando un sendero de recortes de 25 pb por trimestre en 2026, terminando en el tercer trimestre con la tasa en 3.00%. Reconocemos el riesgo de una pausa más larga si la actividad y la inflación se fortalecen a inicios de 2026, como ha sucedido en años recientes», destaca la firma canadiense.

-EN AMPLIACIÓN-

Source: Bolsamania.com

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